Día de la sobrecapacidad de la Tierra (Overshoot Day)

Hoy, es el primer domingo de mes, estamos sentados en el suelo de nuestra casa, Alba, Iris (nuestra hija de 6 años) y yo. Cada uno, tiene a su lado un cubo de basura. Basura que ha generado a lo largo del mes. Por turnos, vamos echando el contenido de nuestros cubos de basura sobre el suelo, y nos disponemos a observar y reflexionar sobre los residuos que hemos generado. Es una buena forma de tomar consciencia del impacto de nuestras acciones sobre la Tierra. Una maravillosa ocasión para intentar cambiar algunos de nuestros hábitos, que ayudarán a disminuir nuestra huella sobre el planeta. A Iris le encanta rebuscar entre la basura, e intentar aprovechar y dar un segundo uso a algunos residuos. Lo que no podemos re-aprovechar, lo separamos para reciclar y, por último, lo que no podemos reciclar, lo desechamos conscientes de dónde acabará. También tenemos un listado en el que apuntamos todo lo que consumimos, organizado por categorías. Esto nos ayuda a poder ser conscientes de nuestro consumo. Lo que cada miembro de la familia demanda de recursos del planeta. Con ello, podemos proponernos medidas concretas, para minimizar nuestro impacto sobre la Tierra. Este día de la basura nos encanta, es una forma de tomar consciencia sobre los recursos que consumimos, sobre los desperdicios que generamos y el impacto que tenemos sobre el planeta. Todo ello, nos alienta con alegría y esperanza, a comprometernos con pequeños cambios. Cuando soy consciente, puedo comprometerme a transformar. Hoy, 20 de mayo, es el Overshoot Day en España, es decir, el día de la sobrecapacidad de la Tierra. Este día, marca la fecha en la que la demanda de recursos y servicios ecológicos ha superado lo que la Tierra puede generar este año. Promovido por la ONG Global Footprint Network, pretende sensibilizarnos sobre el consumo ilimitado, en un mundo limitado. Esta fecha, es una forma de tomar consciencia como sociedad, para encontrar formas de cambiar la situación. Nos da la oportunidad de no continuar hipotecando el futuro de nuestros descendientes y de no expoliar los recursos de otros seres. Nos ofrece poder comprometernos no solo personalmente, sino también como comunidad y sociedad, a tomar acciones creativas, que ayuden a reducir nuestro consumo, para que todos los seres, presentes y futuros, puedan vivir mejor. Por ejemplo, reducir nuestra huella de transporte en un 50%, podría retrasar la sobrecapacidad de la Tierra en 13 días. Reducir a cero el desperdicio de alimentos, en otros 13 días, y reducir el consumo de carne en un 50%, en hasta 17 días. Mejorar la eficiencia energética, en 21 días. Y reducir nuestra huella de carbono en un 50%, en hasta 3 meses. Es necesario decrecer personalmente, como comunidad y sociedad, para continuar cuidando de la Tierra. Seguir ofreciendo un legado que nos ha sido dado, a las futuras generaciones y evitar el sufrimiento, de otros pueblos, culturas y seres vivos, a causa de nuestro elevado consumo. El cambio es posible, cuando tomamos consciencia y nos comprometemos, en pequeñas o grandes acciones, que transforman al mundo y a nosotros y nosotras mismas. Jorge Costas Solla (Sangha Terra de Presença, Pontevedra)

¡Galería de huertas!

Queridos hermanos y hermanas, Tal y como anunciábamos en nuestro último encuentro de primavera, «Cultivar un huerto», hemos creado una galería con todas las imágenes de huertas que nos habéis ido enviado. Muchas gracias por vuestra colaboración, continuamos abiertos a recibir más fotos. ¡Gracias por cultivar la Vida! Un hermoso loto de todo el equipo de Madre Tierra.

Retiro Madre Tierra 2024 (en Gondomar, Galicia)

Querido y respetado Thay, Querida y noble sangha, Desde el Equipo de Madre Tierra celebramos cinco años en nuestra misión de crear un puente entre la ecología y la espiritualidad. A lo largo de estos años hemos generado diversos recursos audiovisuales y encuentros online para apoyar la práctica de todas aquellas personas que sienten la profunda aspiración de proteger la vida en el planeta. Nuestro querido maestro, Thich Nhat Hanh, nos ha transmitido su amor por la Madre Tierra y nos ha mostrado un camino en el que ecología y espiritualidad van de la mano: cuidando del planeta, estamos cuidando de nosotros mismos; cuidando de nosotros y nosotras mismas, estamos cuidando del planeta. En nuestro deseo de juntarnos, y de practicar en contacto con la Tierra, hemos preparado un retiro muy especial para celebrar la vida. Hemos elaborado un programa que ofrece una experiencia viva del Dharma, Queremos que, durante cuatro días, podamos parar, descansar, refrescar nuestra mente y nuestro cuerpo, disfrutar de la comunidad y dejarnos alcanzar por una visión profunda que nos guíe y anime en nuestro propósito como cuidadores y cuidadoras de la Tierra. Realizaremos diferentes actividades como reconocimiento de plantas, exploración de los bosques de la zona, grupos de afinidad para compartir sobre intereses, arteterapia… además de indagar en las enseñanzas de Thay y de Buda con el acompañamiento del maestro del Dharma Luis del Val. Además, os comunicamos con inmensa alegría, que en este retiro habrá una ceremonia de transmisión de los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia para todas aquellas personas que sientan la aspiración de tomarlos. Disfrutar de este retiro es una oportunidad para dar una dimensión más amplia a nuestra práctica, explorando un ritmo y hábito de vida diferente. Si estás interesado o interesada en participar, inscríbete cuánto antes: ¡las plazas del retiro son limitadas! Formulario de inscripción: https://docs.google.com/forms/d/112IrkHoyVgMs2rdT8L0UBb_krvY_kzxA8BIZ1MiewTA A continuación os dejamos todos los detalles. Fechas Desde el jueves 11 de julio (a partir de las 16h) al domingo 14 de julio (hasta las 15h) de 2024. Lugar En Vilas, Morgadáns (Gondomar, Galicia). En la finca de práctica de la Sangha Terra de Presença. Ofrecemos posibilidad de recogida en las estaciones de tren y autobús de Vigo, así como el regreso. Precio El precio del retiro es de 110€. Queremos que este encuentro sea accesible para todas las personas que sientan la aspiración de asistir, para ello hemos ajustado el precio lo máximo posible. No obstante, tendremos disponible durante el retiro una caja de Dana para que, quien quiera, pueda realizar otra aportación. Pernocta Nuestra intención es que este retiro sea una oportunidad para sumergirse en la naturaleza y experimentar de forma viva una conexión más profunda con la Madre Tierra. Por ello, recomendamos la opción de acampar en la finca, y disfrutar de la experiencia de estar sin electricidad ni agua caliente durante los cuatro días. Para esta modalidad, es necesario que cada persona traiga su propio material de acampada, Si lo prefieres, puedes pernoctar fuera del recinto. En este caso el coste del alojamiento no está incluido; también correrán por cuenta de la persona los desplazamientos hasta el lugar del retiro. Si necesitas ayuda con esta opción podemos recomendarte algún hospedaje de la zona. Comidas El retiro incluye el desayuno, la comida y la cena de todos los días del retiro. Todas las comidas serán real food (alimentos mínimamente procesados), preparadas con productos ecológicos, veganos (sólo de origen vegetal) y SOS free (sin sal, aceite ni azúcar). No obstante, si tienes alguna alergia alimentaria puedes indicarlo en el formulario de inscripción y haremos lo posible por adaptarnos. Con gran alegría de vernos, Estamos aquí para vosotros/as. El Equipo de Madre Tierra, Àngela Romeu, Luis del Val, Xavier Liy, Jorge Costas y Alba Iglesias.

Jornada de Atención Plena de Primavera: Cultivar un huerto

Queridas hermanas y hermanos, La primavera está recién llegada, con sus flores y brotes, abriéndose a un nuevo ciclo de vida. Ella nos invita a abrir nuestro corazón al milagro de la vida, a salir a la naturaleza y contactar con la Tierra, después del descanso interior del invierno. Por ello, queremos invitaros a participar en una jornada de atención plena el sábado 20 de abril en la que, como Sangha, intentaremos abrir todos nuestros sentidos a la experiencia de cultivar la Tierra. Tendremos ocasión de compartir nuestras vivencias, cultivando una huerta, un jardín, un bosque… y aprender unos/as de otros/as. Si queréis, como anticipo, podéis enviarnos fotos de vuestros espacios de cultivo a este correo: madretierra.cbi@gmail.com. Con ellas, crearemos una galería de imágenes, donde se plasme la vida, emergiendo en toda su plenitud y diversidad. Os dejamos el horario a continuación (hora España península): Jornada de Atención Plena de Primavera: Cultivar un huerto 16:20 Acogida Recepción y presentación del programa. Llegamos con holgura para relajarnos y calmarnos antes de comenzar nuestra jornada de atención plena 16:30 Meditación sentada Disfrutaremos de una meditación sentada guiada 17:00 Cultivar un huerto Un integrante del Equipo Madre Tierra nos ofrecerá ideas y experiencias inspiradoras sobre el Cultivo de un Huerto como una forma de cuidar de la Tierra 17:25 Propuesta para la meditación caminando Recibiremos una propuesta sobre la que centrar nuestra meditación caminando 17:30 Meditación caminando Tendremos la oportunidad de salir a meditar caminando (fuera de pantalla) 18:00 Compartir del Dharma Tiempo para compartir nuestras experiencias 18:45 Cantos y despedida Cantaremos algunas canciones y nos despediremos 19:00 Fin de la jornada Si te conectas desde otro país puedes consultar aquí la hora de inicio: Este es el enlace para conectaros: https://us02web.zoom.us/j/86820243902?pwd=KzdmSGN1UkM1VVkyaHZvRXozUTM1UT09 ID de reunión: 868 2024 3902Código de acceso: 813717 Con gran alegría de continuar descubriendo juntos y juntas nuevas formas de cuidar de la Tierra, Feliz primavera y un florido abrazo.

Una reflexión para la Semana Climática

En el mes de marzo celebramos la semana del Clima1. En apenas una semana, concentramos el Día Sin Carne, el Día Internacional de los Bosques, el Día Internacional del Agua, el Día Metereológico Mundial y, como broche, el Día Mundial del Clima. Un montón de oportunidades para animarnos a hacer algo más. Nos hacemos conscientes de que, como seres humanos, habitamos en un planeta vivo cuya estabilidad se ve amenazada por nuestras acciones. En consecuencia, nos comprometemos a ser más responsables en el cuidado que le (nos) ofrecemos para preservar la mayor biodiversidad posible, recordando con humildad que, entre esa biodiversidad se encuentra la supervivencia de nuestra especie. Cada año el ser humano emite a la atmósfera más de 54.000 millones de toneladas de gases de efecto invernadero (principalmente CO2)2 que impiden a la Tierra refrigerarse. Sabemos que la Tierra se está calentando. Nos encontramos en un círculo destructivo en el que, cuanto más calor retenemos en la atmósfera, menos calor somos capaces de expulsar. Sabemos que la temperatura media no puede ascender más de 1.5ºC, sin embargo, en España ya hemos alcanzado esa cifra en 20223 y se prevé que a nivel global la alcancemos en los próximos años. Lo peor es que sabemos que continuará subiendo, ¡y eso teniendo en cuenta que es sólo el 1% de la población más rica del planeta la que contamina tanto como los dos tercios más pobres!4. La codicia de unos pocos, sumada a la complicidad de muchos, no harán posible que nos mantengamos en unos límites seguros. Sabemos que no podemos continuar quemando combustibles fósiles mucho más tiempo, sin embargo parece que nos gusta el riesgo. Corremos cada vez más rápido hacia el precipicio de la humanidad consumiendo grandes cantidades de energía (el 77,01% de las emisiones se destinan a generar energía) para producir, principalmente, productos (9,1% de emisiones)5. Políticos y empresarios continúan fundamentando su actividad en el crecimiento, a pesar de que ya nos hemos dado cuenta de que no puede haber crecimiento infinito en un planeta finito. Necesitamos que el sistema decrezca para que las emisiones puedan frenarse y podamos preservar la vida que conocemos6. Así que nuestra mente debe moverse de sustituir a eliminar. La solución no está en pasar de consumir un refresco plastificado a hacerlo en un embalaje retornable. Retornable o no, el destino será el mismo: ensuciar nuestro precioso planeta. Necesitamos transformar completamente nuestra forma de pensar para que pueda verse modificado el uso que hacemos del planeta. Y aquí está la clave de nuestra crisis climática: el sistema nos ofrece una forma de vida de crecimiento infinito pero, nosotros y nosotras, como consumidores, podemos decidir no tomarla (o, al menos, tomarla sólo parcialmente). Nos cambian bolsas de plástico por bio-envases (que nos han hecho descubrir los bio-fakes7), nos ofrecen huevos de gallinas libres de jaulas (algo muy lejano a la vida en libertad)8, y con medidas como esta pretenden hacernos creer que hacemos lo suficiente para continuar consumiendo como lo hemos hecho en las últimas décadas, pero con la conciencia más tranquila. Los efectos del green washing9 o, más comúnmente, el lavado de cara al consumismo, no mejora los datos: en España emitimos una media de 5,5 toneladas de CO2 al año por persona, el doble de lo que deberíamos emitir para mantener el clima estable10. Sin embargo, nuestra plena consciencia nos puede ayudar a mantenernos en un pensamiento crítico, más allá de las supuestas soluciones que nos ofrecen. La Tierra ya se ha enfrentado antes a varias extinciones masivas (a cinco concretamente11), y estamos presenciando ahora mismo la sexta sin que parezca que mostremos demasiado asombro. En las últimas décadas hemos perdido el 69% de las especies animales12. Esta es una pérdida irreparable fruto de la acción directa e indirecta del ser humano. Dada la magnitud del problema que tenemos (deshielo, deforestación, pérdida de hábitats y especies, contaminación de tierra y agua…) es probable que lleguemos demasiado tarde para frenar el desastre; no obstante, con este paisaje ante nosotros y nosotras, tenemos el deber de intentarlo. Estamos en deuda con la Vida. Podemos asociarnos con organizaciones que luchan y presionan para que ocurran cambios a gran escala (a nivel político y empresarial), pero no nos conformemos solo con eso. Nuestra práctica de la plena consciencia nos invita a transformarnos para hacer nuestra parte. Por ínfima e insignificante que pueda parecernos nuestra parte individual, es una aportación indispensable para que un cambio en la consciencia global pueda ocurrir13. En España cada persona tiene asignadas unas 1,5 gha (hectáreas globales por habitante)14; parece bastante… sin embargo, el consumo de recursos que hacemos es de unos 2,7 planetas al año para mantener nuestra forma de vida15. Lamentablemente sólo tenemos uno. Así que observemos qué, cómo y porqué consumimos para comprender cuál es nuestra aportación a la crisis climática actual y poder actuar e influir positivamente en un cambio, siendo, primeramente, ese cambio que deseamos ver en el mundo. 1 https://teachersforfuturespain.org/yomeplanto/ 2 https://www.elsaltodiario.com/cambio-climatico/emisiones-gases-efecto-invernadero-llegan-maximo-historico-calienta-decada 3 https://showyourstripes.info/c/europe/spain/all 4 https://www.oxfam.org/es/notas-prensa/el-1-mas-rico-contamina-tanto-como-los-dos-tercios-mas-pobres-de-la-humanidad 5 https://www.europarl.europa.eu/topics/es/article/20180301STO98928/emisiones-de-gases-de-efecto-invernadero-por-pais-y-sector-infografia 6 https://www.ondacero.es/programas/julia-en-la-onda/audios-podcast/entrevistas/antonio-turiel-cientifico-csic-quien-puede-pensar-que-modelo-economico-orientado-crecimiento-infinito-puede-funcionar-planeta-finito_2024012665b3fbcbc3cb300001030dc4.html 7 https://www.tierra.org/bio-fakes-desvelamos-el-engano-que-hay-detras-de-los-bio-plasticos/ 8 https://ecoinventos.com/la-realidad-de-la-industria-del-huevo/ 9 https://climate.selectra.com/es/que-es/greenwashing 10 https://agroambient.gva.es/estatico/areas/educacion/educacion_ambiental/clarity/castellano/download/background-materials-poster09.pdf 11 https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/por-que-ocurrieron-5-extinciones-masivas-historia-y-como-se-esta-produciendo-sexta_21798 12 https://www.wwf.es/nuestro_trabajo/informe_planeta_vivo_ipv/ 13 https://www.rtve.es/play/audios/escribano-palustre/ 14 https://ecooo.es/blog/dia-de-la-sobrecapacidad-de-la-tierra-2023/ 15 https://overshoot.footprintnetwork.org/newsroom/country-overshoot-days/

Jornada de Atención Plena de Invierno: Activismo en el día a día

Queridos hermanos y hermanas, En estos días observamos cómo el ciclo de las estaciones va moldeando nuestro bello planeta, ¡y también a nosotros mismos/as! Nuestro nivel de energía, física, psíquica y mental, nos llevan a transitar esta época con recogimiento, cuestionando ideas y actitudes que en otros momentos no nos planteábamos. Surge en nosotros el deseo de cocinar un cambio. Recientemente, hemos comenzado un nuevo año. Adentrándonos en el invierno, tenemos la oportunidad de crear nuevos y mejores hábitos que podremos afianzar a lo largo de los próximos meses. Desde el Equipo de Madre Tierra queremos invitaros a compartir juntos y juntas un encuentro de Atención Plena, el sábado 10 de febrero, que nutra en todos/as la paz y la felicidad. Queremos compartir con vosotros y vosotras una experiencia que os inspire a llevar una vida consciente y transformadora en vuestro día a día: que vuestra propia forma de vivir sea, en sí misma, activismo. Os dejamos el horario a continuación (hora España, península): Jornada de Atención Plena de Invierno: Activismo en el día a día 16:20 Acogida Recepción y presentación del programa. Llegamos con holgura para relajarnos y calmarnos antes de comenzar nuestra jornada de atención plena 16:30 Meditación sentada Disfrutaremos de una meditación sentada guiada 17:00 Activismo en el día a día Una integrante del Equipo Madre Tierra nos ofrecerá ideas y experiencias inspiradoras sobre cómo mantener una vida que sea, en sí misma, activismo 17:25 Propuesta para la meditación caminando Aprender a parar y tomar refugio en la Madre Tierra 17:30 Meditación caminando Tendremos la oportunidad de salir a meditar caminando (fuera de pantalla) 18:00 Compartir del Dharma Tiempo para compartir nuestras experiencias 18:45 Cantos y despedida Cantaremos algunas canciones y nos despediremos 19:00 Fin de la jornada Este es el enlace para conectaros: https://us02web.zoom.us/j/89944785101?pwd=SlNqMHdTMEZ0Y2ZPMXlteUpjL2owQT09 ID de reunión: 899 4478 5101Código de acceso: 753996 Nos sentimos muy felices de continuar nutriendo este camino en comunidad. Un hermoso loto.

Contemplación en la naturaleza

Escoge un espacio por el que pases regularmente, como un parque, el camino donde paseas o haces deporte, el trayecto hasta tu trabajo, la huerta que cultivas… Y, ahí, elige un lugar en el que puedas detenerte unos minutos a contemplar lo que sucede. Toma este acto como un hábito de pausa, descanso y contemplación. Este proceso puede durar tan solo unas pocas respiraciones, depende del tiempo que tengas disponible. Vuelve a entrar en contacto con la vida que se está manifestando.

Carta 7: Tu realidad última: no muerte y no miedo

«Tu realidad última: no muerte y no miedo», es la séptima de diez cartas de amor a la Madre Tierra, escritas por el maestro budista zen Thich Nhat Hanh y recogidas en el libro «Un canto de amor a la Tierra». Vídeo realizado por el equipo Madre Tierra Interser (https://madretierrainterser.org), cuya finalidad es difundir la práctica de la atención plena a través de la ecología y la espiritualidad. Este proyecto está integrado dentro de la Comunidad Budista del Interser (https://tnhspain.com).

Jornada de Atención Plena de Otoño: la Mirada Contemplativa

Queridos hermanos y hermanas, ¡Qué ganas de veros y compartir juntos y juntas nuestra preciosa práctica! En apenas unas semanas el paisaje que era verde se ha ido llenando de diferentes tonos marrones, amarillos y naranjas. Los suelos se tapizan de hojas que, una a una, nos llaman a parar, descansar y contemplar. El otoño nos ofrece la oportunidad de descubrirnos como parte de un organismo mayor (la Tierra) que está en constante cambio. Si desarrollamos nuestra mirada contemplativa, podremos encontrar una nueva forma de práctica a la vez que fortalecemos nuestro sentido de pertenencia al lugar en el que vivimos. Desde el equipo de Madre Tierra queremos invitaros a compartir una jornada de atención plena online abierta a todos y todas las practicantes de habla hispana. En ella podremos descubrir juntos y juntas cómo desarrollar la mirada contemplativa hacia toda la vida que nos rodea para permanecer en un estado de comunión con la naturaleza; o como nos han enseñado Thay y Buda, morar en la realidad última. Os dejamos el horario a continuación (hora España): Jornada de Atención Plena de Otoño: la Mirada Contemplativa 16:20 Acogida Recepción y presentación del programa. Llegamos con holgura para relajarnos y calmarnos antes de comenzar nuestra jornada de atención plena 16:30 Meditación sentada Disfrutaremos de una meditación sentada guiada 17:00 Experiencias contemplativas Dos integrantes del Equipo Madre Tierra nos ofrecerán sus experiencias de contemplación en la naturaleza 17:20 Propuesta de experiencia contemplativa Introducción para realizar un paseo meditativo desde una visión contemplativa 17:30 Meditación caminando Tendremos la oportunidad de salir a meditar caminando, fuera de pantalla 18:00 Compartir del Dharma Tiempo para nutrirnos y nutrir compartiendo nuestras experiencias 18:30 Tomar el té Prepararemos un té con alguna fruta o galletas para compartirlo en silencio con la comunidad. Después cantaremos algunas canciones 19:00 Fin de la jornada Despedida Este es el enlace para conectaros: https://us02web.zoom.us/j/88481198093?pwd=SVBkTzV1MC9FbHY0amt0ZG9OcSs4Zz09 ID de reunión: 884 8119 8093Código de acceso: 622087 ¡Con mucha ilusión de veros y compartir este día en comunidad!

La llamada de la Madre Tierra

He pasado casi toda mi vida, «ajena» (o, más bien, inconsciente) a los principios y valores que, hoy, conforman la base de mi existencia y me dan paz y seguridad, aunque, dada la impermanencia de todo cuanto nos rodea, intento no hacer de ellos ningún credo… Quizás, algún día, estos principios también cambien… Es posible… Pero lo que sé que nunca cambiará es mi ser más profundo… Ese que ya era en esa etapa oscura, sin luz, de mi vida, en la que sólo sentía y mostraba, mis limitaciones, mis debilidades, mis hábitos, adquiridos y arraigados desde tantos años atrás, y, apenas, tímidamente, de vez en cuando, emergían, de las profundidades de mi consciencia, mis fortalezas, mis capacidades y mi valía… Gracias a la vida y a su mágico devenir, hoy sé cosas de mí que antes ignoraba y que me han ayudado a comprenderme, a aceptarme y a quererme, y, de esta forma, comprender, aceptar y querer a los que me rodean. Por supuesto que todavía me queda mucho que aprender y descubrir, y no tengo ni idea de por dónde me llevará la vida, pero lo que sí sé, es cómo me quiero sentir y cómo quiero vivir, en esta última etapa del camino que, irremediablemente, ya ha comenzado. Quiero seguir fluyendo con la vida, viviendo con sencillez y con naturalidad, disfrutando cada momento y agradeciendo cada día, por toda la abundancia que poseo. Esto no significa que no tenga «sueños», ni ilusiones, o que quiera quedarme quieta, sin esperar nada y sin ningún objetivo… He sido bastante inquieta, en mi juventud y en mi madurez, y siempre me ha gustado estar «activa», haciendo algo, y aunque ya no tengo la fuerza ni la energía de antaño, como se suele decir, «la cabra tira al monte»… Durante los últimos meses, he estado reflexionando mucho sobre qué me gustaría hacer en los próximos años, en los que, ya liberada de obligaciones laborales y familiares, dispongo del tiempo y de la libertad (y, por ahora, del más preciado de los dones: la salud), para dedicarme a aquello que quiera y que quiero hacer. Después de muchas ideas dispares, desde montar un alojamiento rural, sostenible y ecológico, una residencia para animales abandonados, un centro para jóvenes interesados en proyectos medioambientales, o dedicarme a la permacultura, la verdad es que… todavía no lo he decidido, pero sí observo que hay un denominador común en todos ellos, que será la base y el impulso de lo que sea que termine haciendo, y que es, mi amor por la Naturaleza y mi ilusión por hacer algo en armonía con la Madre Tierra. Por circunstancias y casualidades (o, más bien, «causalidades», creo yo) de la vida, adquirí, hace cuatro años, un terreno, de casi una hectárea, en una pequeña aldea de Senegal… Allí viví la etapa más intensa y las experiencias más sorprendentes de mi vida… Aprendí muchísimo de las gentes con las que conviví, pero, sobre todo, aprendí de la Naturaleza… Aprendí que los árboles te regalan fruta fresca cada mañana; que las raíces y las hojas de algunos de ellos, te curan enfermedades; que las ramas secas de otros, te proporcionan fuego para cocinar y calentarte por las noches; que los pájaros, además de parlotear constantemente entre sí, acuden, sin miedo, a beber y a refrescarse en el agua que les pones cada mañana en su bebedero; que los monos te observan con curiosidad desde las ramas de los árboles y te «roban» la comida, cuando te alejas de la cocina; que el océano te regala peces cuando no tienes qué comer; que la Luna y las estrellas, te sirven de guía cuando caminas por el bosque de noche; que el viento y la lluvia te cantan nanas cuando no puedes dormir; que cada puesta de sol es más maravillosa y más sublime que la anterior… Todo lo que la Madre Tierra me regaló en esa época, ha sido el mayor don que he recibido nunca y esas experiencias me han marcado profundamente… Es cierto que viví también situaciones, digamos, desagradables, pero todas las dificultades por las que pasé, me han hecho aprender, crecer y madurar. Mi mayor deseo, ahora, es volver a «mi paraíso», si bien el paraíso está allá donde queramos que esté… Pero creo que este deseo está muy en sintonía con mi proyecto, que aunque todavía está sin detallar, sí coincide con la esencia y el motor que impulsa ahora mi vida, y que no es otro que el de hacer algo por la Madre Tierra. No se trata de «devolver» a la Naturaleza lo que ella me dió, porque ésto me suena a «comercio» o a «trato», y nada más alejado de la realidad, puesto que la Tierra nos regala siempre, sin pedir nada a cambio; incluso cuando la maltratamos, ella nos sigue queriendo y dando, como una madre quiere y da a sus hijos… Más bien, se trata de ofrecer algo a la Tierra, por muy pequeño e insignificante que sea, en señal de honra, de respeto y de agradecimiento. Y ese algo, sin saber todavía muy bien qué será, pasará por ponerla en valor, por cuidarla, por mimarla, por defenderla ante el daño que algunos quieran infringirle… Y, precisamente cuándo todas estas ideas van tomando forma y mi decisión de continuar allí mi camino va afianzándose cada vez más, surge, de repente, un problema, grave, como casi todos los que asolan este bello continente… En realidad, no es más grave porque sea Africa, en donde todavía existe la naturaleza en estado puro… Todo atentado contra la Naturaleza es igual de grave, y, a diario, ocurren casos similares, o peores, pero yo lo siento y lo vivo con más intensidad porque me toca más de cerca: dos proyectos de gran envergadura, política y económica, han venido a instalarse en esta zona, donde se encuentra «mi paraíso», para poner en peligro, no sólo mi sueño, sino la forma de vida y la subsistencia de especies vegetales y …