Retiro de Madre Tierra 2026 (Galería fotográfica)
Queridas hermanas y queridos hermanos, La pasada semana compartimos nuestro retiro de Madre Tierra 2026: cuatro días de convivencia en la naturaleza en los que poder explorar la hermandad, el silencio, la corriente ancestral, nuestra esperanza y también nuestra vulnerabilidad. Recogemos esta experiencia con inmensa gratitud. ¡Cuánto agradecimiento a Thay que nos deja un camino para recorrer! ¡Qué bella la bodhisattva Madre Tierra que nos guía y acompaña en este camino! ¡Y qué regalo tan precioso compartir este caminar con la Sangha! Hemos disfrutado de momentos en los que despertar nuestra necesidad de cuidado, hacia nosotros y nosotras mismas, pero también hacia las demás persona y, por supuesto, hacia nuestro precioso planeta. ¡Qué semillas tan hermosas se han fortalecido por este tiempo compartido! Compartimos a través de esta galería de fotos nuestra alegría de encontrarnos y nuestro deseo de continuar protegiendo la vida, en especial, para asegurar el bienestar de las generaciones futuras. Muchísimas gracias a todas las personas que un año más quisieron unirse a esta aventura, a las personas de la organización y a Luis del Val por inspirarnos y abrazarnos en esta etapa del camino. ¡Un precioso loto! Muchas gracias por todo, he salido de este retiro renovada y con el corazón abierto. Sin duda volvería a repetirlo. Me he sentido cuidada, acogida y abrazada por la Madre Tierra gracias a esta comunidad. En mi corazón se quedan los hermosos paisajes, el reconfortante silencio y las personas tan maravillosas que han formado parte de este encuentro y que han abierto el camino para que seamos partícipe de un mundo más consciente y en paz. Gracias Alba, Jorge y el maestro Luis por vuestra humildad, compromiso y huella en el mundo. Os abraza Marisol🙏☀️ A pesar de las inclemencias meteorológicas, el retiro ha sido una maravilla. No es el tiempo, no es el lugar, son las personas que ponen su alma al servicio de la plena conciencia, de la tierra, del servicio a los demás. Y esas personas son el núcleo, un núcleo fuerte, sólido y cada vez más consolidado que se va expandiendo. Ese núcleo tiene nombre, y en este retiro fue Jorge, Alba y Luis. Tres vértices ocupándose de expandir su frecuencia, su vibración, su amor por la tierra, por los seres vivos, por el planeta, y originando así una ola o un mandala de amor, que se manifestaba cada día durante las meditaciones, las comidas, las canciones,….Es una sensación de pertenencia tan amorosa, que no hay palabras para describirlo. Es necesario vivirlo y aún así, es muy difícil ponerle palabras. Gracias al núcleo por el tesón, constancia, amor, y también humor en todo el retiro, y a todos los asistentes, por hacerlo fácil. Un abrazo con respiración consciente. Seguimos caminando conscientemente. G R A C I A S Elena